"La muerte es una vida vivida, la vida es una
muerte que viene."
- Jorge Luis Borges
La
celebración del día de muertos comienza en el México Prehispánico con los
aztecas, quienes sacaban los restos de sus seres queridos de las tumbas y los
llevaban a casa para celebrar juntos con una ofrenda dedicada a ellos.
Más tarde, con la llegada de los
españoles, se decide cambiar la tradición por la que ahora conocemos. UN
ALTAR DE MUERTO CON OFRENDAS DEDICADAS A LOS DIFUNTOS.
Los altares llevan una diversidad de
elementos, los más sobresalientes son los siguientes:
Þ
Velas: Significan Luz, guían a los difuntos
hacia el altar.
Þ
Papel picado:
Se cree que a través del
papel picado pasan los espíritus de los difuntos. Color Naranja: Representa
el luto prehispánico. Color morado: Representa
el luto católico.
Þ
Flor de Cempaxúchitl: Adornan
y aromatiza el lugar.
Þ
Calaveritas de
azúcar: representan
los cuerpos de los difuntos.
Þ
Agua: Calma
la sed del difunto.
Þ
Comida
y fruta: Banquete
para el espíritu con su comida favorita.
Þ
Pan de muerto: Pan dulce que se ofrenda a los
espíritus.
Þ
Sal: Ayuda a que los cuerpos no se
corrompan.


